
La noche mágica de San Juan predispone a creer todo tipo de leyendas fantásticas, lo mejor es abrir la mente y el espíritu, dejar de ser racional y gozar a fondo con la imaginación y la tradición, la fórmula resultara completamente saludable.
Se puede decir que todo empezó hace cerca de 5 mil años, cuando nuestros antepasados, tan amigos de observar las estrellas, se dieron cuenta que en determinada época del año el Sol se mueve desde una posición perpendicular sobre el Trópico de Capricornio, hasta una posición perpendicular sobre el trópico de Cáncer (la distancia angular del Sol al ecuador de
Alrededor de las hogueras la simbología encuentra su máxima expresión, entorno al fuego se canta, se baila, se come y sobretodo se bebe. Cuentan que se abren las puertas del “otro lado del espejo”: se permite el acceso a castillos y palacios encantados, se liberan las mujeres embrujadas, braman los cuélebres (dragones) y vuelan los “cabalos del diablo”, salen a dar un paseo a la luz de
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